Sí al perro. No al popó.
¡Recoja el popó de su perro! El popó que deja de recoger es una fuente de contaminación de agua y un problema de salud pública. Usted y su mascota pueden ayudar a proteger nuestros lagos. Lleve una bolsa con usted a sus paseos para recoger los desechos de su mascota y desecharlos correctamente. Si tiene acceso al sistema de alcantarilla de la ciudad tire el popó sin bolsa por el inodoro. Si usa un sistema séptico, échelos a la basura. Es preferible recoger el popó en bolsas biodegradables o reutilizadas y echarlo al recipiente para la basura.
Por qué debe recoger el popó de su perro
Contamina el agua. El popó sin recoger se vierte en los desagües pluviales que drenan directamente a los lagos y cuerpos de agua locales poniendo en peligro la salud pública, la vida silvestre y el medio ambiente. Un gramo de excrementos tiene 23 millones de microorganismos de bacteria que drena en nuestros lagos. Esta bacteria y sustancias químicas pueden incluso terminar en nuestro acuífero, ¡que es de donde proviene nuestra agua potable!
Reduce los niveles de oxígeno. La descomposición de los excrementos de las mascotas requiere un alto nivel de oxígeno del agua, lo que reduce la cantidad de oxígeno disuelto disponible para las plantas y los animales y resulta en la muerte de peces.
Para reportar contaminación, solicitar material educativo o pedir a alguien que hable en una reunión de su comunidad/ vecindario sobre este tema, envíe un correo electrónico a stop.poollution@orlando.gov.